VIH a partir de los 50
Las mejoras introducidas en los medicamentos para el VIH durante la última década han conseguido que exista una población de hombres y mujeres que conviven con el VIH ya pasados los 50 y más allá. No obstante, a la hora de envejecer, las personas con VIH se enfrentan a más retos cuando se trata de problemas comunes relacionados con la edad y factores de riesgo en comparación con la población general.


En la actualidad, los investigadores están estudiando el impacto de un sistema inmunitario que se debilita de forma natural, los efectos secundarios del
TARGA (terapia antirretroviral de gran actividad),
así como la diabetes desarrollada en la vida adulta, la enfermedad de Alzheimer y la osteoporosis, sobre las personas mayores con VIH.


Por ejemplo, si una mujer con VIH tiene sudores nocturnos, alteraciones dermatológicas y pérdida ósea, podría estar experimentando los efectos secundarios de la medicación para el VIH o los síntomas comunes de la menopausia. ¿Se la debería tratar de menopausia? Aún quedan muchas preguntas pendientes sobre los efectos de la terapia de sustitución hormonal en las mujeres con VIH.


El hablar con tu médico y realizar un seguimiento de los cambios que experimentes te puede ayudar a comprender lo que ocurre en tu cuerpo y a controlar los problemas que surjan. El tomar la medicación para el VIH tal y como se te ha dicho que lo hagas te puede ayudar a evitar la
resistencia a los fármacos
(cuando el virus VIH deja de responder a la medicación), así como otros problemas relacionados con el tratamiento.