VIH y diabetes
Diversos estudios han descubierto que las personas con VIH que toman
medicación antirretroviral
pueden tener riesgo de padecer diabetes tipo 2. Si la persona también está infectada con hepatitis C, el riesgo parece aumentar. Para una persona con VIH, el peso corporal y el historial familiar también se consideran posibles factores de riesgo.


La diabetes tipo 2 se origina cuando el cuerpo no produce suficiente insulina o la utiliza de forma inadecuada. Los síntomas comunes incluyen una sed difícil de saciar, visión borrosa y necesidad de orinar constantemente.


La diabetes se puede tratar con dieta, ejercicio y medicación. Si no se trata, puede dar lugar a otras enfermedades más graves, como una enfermedad cardiaca, una razón fundamental por la que es importante someterse a análisis sanguíneos rutinarios si se tiene VIH. Estos análisis incluyen pruebas de la función hepática, que permiten detectar la presencia de daño hepático (un posible factor en la diabetes relacionada con el VIH), y una prueba de glucosa para valorar si puede desarrollar, o ha desarrollado, diabetes si tiene factores de riesgo pero no muestra ningún síntoma.


Habla con tu médico acerca del riesgo de padecer diabetes. Si tienes sobrepeso o hay antecedentes de diabetes en tu familia, asegúrate de hablar sobre ello antes de comenzar a tomar un nuevo medicamento para el VIH.