VIH y enfermedad renal
La función renal anormal, cuando los riñones no eliminan adecuadamente los desechos del cuerpo, se produce en hasta un 30% de las personas con VIH. Los
fármacos antirretrovirales (ARV)
pueden contribuir a la aparición de cálculos renales y enfermedad renal, que puede provocar síntomas como sed extrema, fatiga, presión arterial alta y taquicardia.


Varios estudios han demostrado que factores como la enfermedad VIH avanzada, los bajos
recuentos de CD4,
la diabetes, el fumar durante más de 10 años y una ascendencia africana o haitiana pueden estar vinculados a la enfermedad renal en personas con VIH.


Cuando se te diagnostique VIH, deberás someterte a un examen de la función renal por medio de un análisis de orina. Si la función renal es normal, debes volver a someterte a revisión una vez al año.


Si la función renal es anormal o si tienes algún factor de riesgo de enfermedad renal, como un bajo
recuento de CD4,
una alta
carga viral,
diabetes, presión arterial alta o infección por hepatitis C, tu médico debe remitirte a un especialista para que éste valore tu estado.