VIH y embarazo
Si eres una mujer embarazada con VIH, puedes estar preocupada por la transmisión de la infección a tu hijo aún no nacido, lo que se denomina transmisión vertical en el lenguaje médico. También pueden preocuparte los efectos de los medicamentos para el VIH sobre el feto.
Después de la transmisión sexual, la transmisión vertical es una de las formas más comunes de transmisión del VIH a otra persona. Puede producirse antes del nacimiento del bebé, al dar a luz o durante la lactancia. El riesgo de transmisión de la infección a su hijo puede aumentar si su
recuento de CD4
es bajo o tiene una alta
carga viral.


El consumo de
fármacos antirretrovirales (ARV)
puede reducir el riesgo de una transmisión del virus VIH por parte de la madre embarazada a su hijo aún no nacido. No obstante, algunos
fármacos ARV
pueden tener un efecto perjudicial sobre el embarazo durante el primer trimestre (los tres primeros meses). Debe hablar sobre los riesgos y las ventajas de este tratamiento con su médico, especialmente si se encuentra en los 3 primeros meses de embarazo.


Asegúrate de que tu ginecólogo cuenta con experiencia en el tratamiento de mujeres embarazadas con VIH. Necesitarás un médico que pueda valorar adecuadamente tu estado, incluída la
carga viral
y el
recuento de CD4.
Él podrá recomendarte el mejor tratamiento posible. Si tu
carga viral
es
detectable,
el médico puede recomendarte pruebas de resistencia para ayudarte a elegir la medicación más adecuada para evitar la transmisión del virus a tu bebé.