Entrevista a Jorge Garrido de Apoyo Positivo

Atención 2.0 

Entrevista a Jorge Garrido, gerente en Apoyo Positivo

1. Desde hace un tiempo escuchamos el concepto de atención 2.0 ¿en qué consiste?

Si nos remitimos al espacio de origen, el de las TICs (tecnologías de la información y comunicación) la web 2.0 es la evolución de las aplicaciones tecnológicas tradicionales hacia aplicaciones web enfocadas al usuario final.

Así el concepto 2.0 es una actitud, y no precisamente una tecnología. Un nuevo espacio de comunicación en que la interacción entre las partes es total (bidireccional) y no únicamente de emisor a receptor pasivo, y en el que las tecnologías juegan un papel transcendental, porque son las encargadas de canalizar la propia intervención.

El mundo social desde sus inicios ha trabajado siempre cerca de la persona, en un proceso muy cercano a este concepto 2.0, pero sin tener claro en qué consistía y las implicaciones formativas y profesionales que requiere.

Para un recurso socio-sanitario, por lo tanto, el concepto 2.0 sería una actitud de proactividad en el uso de la comunicación, como canal de intervención y eje transversal de su trabajo, el cual implica el uso de tecnología 2.0 para que esa comunicación sea lo más efectiva y eficaz posible.

Los desarrollos tecnológicos no sólo han cambiado las aplicaciones informáticas sino que han generado un proceso de globalización de la información que nos exige una reestructuración de nuestra metodología de la comunicación social, paralela a los cambios sociales.

La atención 2.0 transforma la manera en la que se prestan los servicios y mejora los resultados en salud.

2. Afirma que estas acciones cambian el concepto de intervención, ya que se llega a más gente y más rápido ¿Hay un cambio en la calidad del servicio? ¿Por qué?

Toda innovación lleva consigo dos situaciones aseguradas: el miedo al cambio y  un espacio de oportunidades.

El desarrollo tecnológico actual está creando un tipo de sociedad diferente, con unos procesos comunicativos totalmente distintos a hace 20 años, en los que el acceso a la información y la rapidez de las interacciones marca nuevas maneras de conectar.

Como profesionales de la intervención social no podemos estar alejados de la cultura y los procesos de nuestro público objetivo, la sociedad, pero esto implica salir de nuestro espacio de confort, profesionalizar muchas de nuestras estructuras y tener esa proactividad de la que hablaba antes.

En los espacios del miedo al cambio surgen cuestionamientos por el tipo de intervención, su calidad, su eficacia,…, normalmente sin fundamento. Somos profesionales, por ejemplo, de la prevención y somos testigos de las reticencias hacia los avances científicos que finalmente son aceptados y muestran su eficacia. Lo mismo sucede con nuestros sistemas de gestión. Hay necesidad de actualizarlos.

El mundo 2.0 ofrece una cambio actitudinal y el uso de nuevas herramientas, no todas y ninguna obligada, sino que lo que nos permite es ajustar nuestra intervención para que sea más acertada, porque:

  • Complementará siempre nuestro trabajo más “convencional” y sistémico: nunca renunciar a lo presencial.
  • Permite una detección más real y representativa de las necesidades del colectivo objetivo.
  • Permite una intervención más cercana y más rápida, por no hablar de otras muchas variables como: transversalidad de la diversidad social, económica, impacto, etc.

3. Y el concepto de paciente experto ¿qué es?

La evolución de la sociedad, hacia esa actitud comunicativa, junto a los desarrollos tecnológicos, han permitido idear esta figura de paciente experto, que supone:

  • Mayor conocimiento de su enfermedad, tratamiento y posibles complicaciones
  • Mayor comunicación con los especialistas
  • Mayor poder y libertad de decisión
  • Más herramientas para combatir prejuicios y estigmas

Es la consecuencia tanto del proceso de cambio en los profesionales y sistemas socio-sanitarios, como de los perfiles de nuestros pacientes y el diferente acceso a la información. ¿Quién podía ser un paciente experto hace 50 años?

4. ¿Es lo mismo paciente experto que paciente 2.0?

Simplificando un poco las ideas, un paciente 2.0, sería un paciente con el que se interactúa a través de las TICs.

Será un paciente experto 2.0, cuando el cuidado e información sobre su salud lo haga de manera proactiva, conociendo los detalles de sus procesos médicos y patología y comunicándose de manera activa con los profesionales y demás agentes con los que interactúa, todo ello con el uso de las TICs.

La bajada al suelo de todas estas ideas, es al menos conseguir un porcentaje alto de pacientes 2.0, es decir, receptores de salud que se comuniquen a través de las TICs. Como casi todos los espacios de la administración pública, Sanidad ya se encuentra en un proceso de digitalización y actualización que, en un futuro, facilitará un masivo grupo de pacientes 2.0.

Lo interesante para el funcionamiento y reciclaje de este sistema es potenciar la proactividad e implicación de personas como pacientes expertos, con un rol más activo en lo clínico, relacionado con la patología, así como con los derechos relacionados y la gestión emocional de la enfermedad.

 

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