Imagen de cabecera Infosida.es

Cuáles son los síntomas del VIH

¿Cómo se manifiesta la infección? 

Los síntomas de la enfermedad varían mucho en función del momento de la infección nos encontremos. Una vez que el VIH entra en el organismo se producen una serie de fases.

Fases del VIH

Etapa 1: Infección aguda o precoz primoinfección:

Dentro de las 2 a 4 semanas al principio de la infección por el VIH, alrededor del 50% de la población pueden manifestar síntomas similares a la gripe, como fiebre o una erupción cutánea que pueden pasar desapercibidas como si fuera una gripe fuerte. Es por ello que en muchas ocasiones no existe sospecha de infección por VIH. Esta fase puede durar semanas. Cuando una persona tiene una infección aguda por el VIH, tiene una gran cantidad de virus en la sangre y se puede transmitir la infección con mucha facilidad. Pero las personas con infección aguda a menudo no saben que están infectadas porque podrían no sentirse mal de inmediato.

Etapa 2: Fase intermedia o crónica:

Lo normal es que el cuerpo reaccione y acabe siendo capaz de frenar la mayor parte de la replicación del virus. Durante esta fase, el VIH sigue activo, pero se reproduce a niveles muy bajos, y las personas podrían no tener ningún síntoma ni sentirse enfermas. Esta fase tiene una duración bastante variable entre individuos. Las personas que toman medicamentos para tratar el VIH, Tratamiento Antirretroviral de Gran Actividad (TARGA) de la manera correcta, todos los días, pueden estar en esta etapa por varias décadas y no desarrollar sida. Es importante recordar que todavía se puede transmitir el VIH durante esta fase, aunque quienes que usan y mantienen una carga viral inhibida (o sea, que tienen un nivel de virus muy bajo en la sangre) tienen muchas menos probabilidades de transmitir el virus que aquellas que no tienen una carga viral (CV) controlada.

Etapa 3: Fase avanzada o de sida:

En esta fase, como consecuencia del grave deterioro del sistema inmunológico, la CV es elevada, los linfocitos CD4 están por debajo de 200 copias y esto altere su capacidad para luchar contra agentes patógenos como bacterias, virus… y puedan llegar a aparecer lo que se conoce como infecciones oportunistas que aprovechan que las defensas del organismo estén bajas. Esto hace que la persona sea susceptible a enfermarse. En esta fase, conocida como SIDA (Síndrome de InmunoDeficiencia Adquirida), el virus va ganando la batalla y si la persona no es tratada desarrollará enfermedades que le pueden provocar la muerte.

Incluso en la fase intermedia del VIH, la persona infectada puede no mostrar síntomas que lo identifique como portador del virus y por lo tanto puede transmitir la infección por el VIH al no ser consciente de ello.