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Presencia y tratamiento del VIH en niños

En el mundo hay más de 3 millones de niños/as que tienen el VIH. El 90% vive en el África Subsahariana y la mitad morirá antes de cumplir los 2 años si no reciben tratamiento. 

El VIH pediátrico en España se sitúa en una tasa de transmisión inferior al 2%. En un gran número de ocasiones las causas de transmisión están relacionadas con embarazos donde no se ha realizado un seguimiento médico adecuado. El control del VIH y de otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) a la hora de revisar y planificar un embarazo, los controles durante la gestación, la instauración de un tratamiento eficaz hace que la probabilidad de transmisión del VIH de madre a hijo se reduzca drásticamente. 

En el caso de los países con mejores servicios sanitarios, el conocimiento de los mecanismos que influyen en la transmisión vertical del VIH, los recursos para la detección precoz del VIH en la embarazada y los tratamientos hacen posible que el objetivo de transmisión vertical cero no sea una utopía. 

Control antes, durante y después de la gestación

En el momento actual, debemos ser conscientes de la importancia del control durante la gestación para evitar la transmisión vertical del VIH en bebés. En general es importante que nos asesoraremos antes de la gestación para planificar adecuadamente los cuidados del embarazo tanto para la madre como para el hijo-hija. 

Deberemos realizar un control de los antecedentes médicos de la madre, y del padre, y sin olvidar ni relegar en esta fase la importancia de una buena orientación para ambos progenitores.

Posteriormente y ante la evidencia de embarazo los controles para determinar el estado de salud de la madre y un seguimiento del embarazo adecuado son fundamentales.

El control de la serología VIH se realizará en el primer trimestre del embarazo, pero también puede estar indicado en el tercer trimestre de la gestación dependiendo de varios factores, entre ellos el estado serológico de la pareja.

Esta vigilancia de la gestación permitirá la instauración de medidas diversas siendo de vital importancia el inicio o adecuación del tratamiento antirretroviral. En caso de no haberse realizado con antelación, se puede, como muy tarde, durante el parto realizar un test rápido. En cada fase del embarazo y parto podemos instaurar medidas para evitar la transmisión.

Las medidas a realizar para evitar la transmisión, aún siendo efectivas, reducen el porcentaje de éxito, cuanto más avanzada esté la gestación y más cerca se esté del momento del parto. Por lo que, cuanto antes realicemos estos controles, antes se puede instaurar un tratamiento antirretroviral y medidas de cuidado durante el parto que pueden reducir de forma drástica el porcentaje de bebés infectados por el VIH.

La detección del VIH y la medicación son claves para evitar la transmisión materno-infantil, ya que, si no se realiza ningún tratamiento preventivo, la tasa de transmisión vertical (madre a hijo) oscila entre el 12% y el 30%.

En los países sin recursos llega hasta el 40% o 50% por la influencia de otros factores colaterales y de gran peso en la evolución del embarazo y condiciones del parto.

Con el tratamiento antirretroviral las tasas de transmisión disminuyen hasta un 0,1%.